miércoles, 2 de noviembre de 2011

2 razones que explican el fin de los headhunters

Recruiting, head hunter: Source:-freedigitalphotos




Durante años hemos contado con cazatalentos para ayudarnos en la búsqueda directa de talento.
No voy a entrar a valorar el fee que se paga por reclutar a un candidato por este sistema. Los precios los fija el mercado pero siempre he tenido la sensación que se repercutía un extra considerable por mantenimiento de sus bases de datos. ("Mi tesoro"  de Gollum)



El reclutamiento 2.0 ha ayudado a  identificar el mejor secreto guardado por el headhunter:

Candidatos que no están en búsqueda activa de empleo pero que encajan como un guante en las competencias de la posición (los llamados candidatos durmientes o pasivos) 



Ahora esos candidatos están en las redes sociales y además, y esto es lo bueno, los ves en acción: observas sus fotos en Facebook, estudias sus aptitudes en foros, compruebas sus recomendaciones en Linkedin, analizas cómo piensan en sus blogs, con quién se relacionan en Twitter, la comida que les gusta y recomiendan en foursquare, y si me apuras ver hasta su desarrollo personal.

El proceso de búsqueda directa ya no depende tanto de la base de datos del headhunter si no de la pericia de los desarrolladores de redes sociales para identificar y segmentar variables vinculadas a capacidades y habilidades, actitudes y aptitudes que se localizan en sus bases de datos; Linkedin acaba de lanzar Talent Pipeline una herramienta, para reclutar el talento, que puede ser usada por cualquier persona que necesite identificar capacidades para una posición determinada.

No hay quizás, industria que trabaje más en base a la confianza que la de selección por búsqueda directa.  Es gracias a esa confianza que se han generado lazos muy personales y duraderos con sus clientes y que han posibilitado a estas empresas sobrevivir en el mercado. Pero es solo cuestión de tiempo que los desarrolladores mejoren y depuren esas segmentaciones de competencias de talento y las pongan al servicio de todos y que se me mejoren los indicadores de confianza de propias redes sociales.  

Será en ese momento cuando veamos cómo reacciona el mercado y cómo se posicionan las empresas de headhunters; quizás la evolución del sector vaya en un cambio de paradigma: El candidato es el cliente.