miércoles, 24 de agosto de 2011

4 ejemplos que funcionan para gestionar por detalles

Photo source: Joaquin Garcia


Después de todos estos años, lo que si tengo claro es que la gestión de los detalles es lo que diferencia a un directivo del que lo pretende. Esas pequeñas cosas a las que uno no dedica tiempo porque no dispone de él. 



Son esos pequeños intangibles que no se miden porque importan poco, excepto para el receptor del detalle.
Los detalles simples suelen ser los que más huella dejan, aquellos que recuerdas en los buenos y malos momentos.


1. Escribe de tu puño y letra alguna vez.
En esta era digital  es muy inusual recibir una nota o carta manuscrita. La reacción del receptor es sorpresa, cercanía y empatía.
Conocí un Director General de una Farmacéutica que escribía personalmente de su puño y letra, las postales navideñas de sus 500 contactos más directos (empezaba en octubre de cada año, claro!) Eso le otorgaba una cercanía inusual con su networking.



2.  Di gracias. 
Es fácil, barato y da un resultado increíble. Es la inversión con más retorno que conozco pero menos utilizada.
Dedica un día a la semana a  decir gracias.  Levanta el teléfono y agradece el trabajo bien hecho.



3.  Elimina algún trabajo administrativo. 
Todos tenemos alguna tarea pesada en el día a día. Aquella con la que procrastinamos constantemente. Si alguno de tus colaboradores tiene esa "pequeña jodía tarea", elimínala, cámbiala, reorganízala.... haz lo que sea pero quítasela de encima, te lo agradecerá eternamente.


4.  Acércate a la comunidad
Esta es quizás la más complicada de todas las citadas en el post de hoy. Acercarse a la "comunidad" es bajar a la arena,  entrar en contacto directo con el personal de la empresa y preguntar. Y, amigo, preguntar es harto difícil. 
Hay alguno que más que preguntar  "cachea". Pregunta para reconocer, para recordar, no para investigar.
Pregunta a tus colaboradores, a tus equipos y sobre todo pregunta a tus clientes. Si no sabes preguntar (hay muchos directivos que no dominan este noble arte) deja que otros lo hagan por ti y sistematizalo, convierte en método las preguntas (Utiliza un formulario de Google Apps)




5. Contesta a los emails.
He pensado mucho si incluir este apartado. No puedo estar más de acuerdo con Berto Pena y su excelente comentario sobre la trampa del chequeo constante del email. Creo que gestionamos erróneamente el correo  pero creo también que no contestar los correos cabrean al personal. Si no puedes contestar a los emails crea respuestas automáticas o delega.